Técnicas de estudio: “¿denominación adecuada?”
Acuden a consulta pacientes adultos que nos preguntan si podemos ayudarles a aprender a estudiar, es decir a mejorar en sus técnicas de estudio.
En algunos casos se trata de personas que ya han asistido a algún curso de “Técnicas de Estudio” y se quejan de que no les ha servido mucho porque se trataba de transmitir herramientas mnemotécnicas, de subrayar palabras clave, de aprender a hacer esquemas o trazar mapas mentales, de cuidar que el entorno fuera reconfortante… instrumentos que ya estaban utilizando ellos mismos, en buena lógica.
Estos sistemas pueden ayudar, qué duda cabe. Sin embargo, nos gustaría apuntar otros elementos fundamentales en el aprendizaje, como son la motivación, la capacidad de concentración, el despertar de la curiosidad, la personalidad del alumno, las dificultades emocionales,… para conseguir un aprendizaje gratificante y significativo.
Se puede enseñar a aprender y aprender a aprender si se conocen las debilidades y los puntos fuertes de cada sujeto y de sus circunstancias. El aprendizaje es siempre un aprendizaje a medida.
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