Papiroflexia (Origami)
La papiroflexia es una disciplina con múltiples aplicaciones:
- Su carácter como pasatiempo. Además de ofrecer buenos momentos de ocio, son precisas dosis de imaginación, intuición, orden e interés de superación personal.
- Su visión artística. Seguir las pautas para realizar un plegado y conseguir la representación visual de aquello que se persigue crear es el resultado de una elaboración artesana.
- Como recurso educativo, con valor pedagógico para el sentido creativo y artístico, pero que ayuda también a la capacidad de concentración y es un buen modo de ejercer la motricidad fina de las manos porque desarrolla, entre otros aspectos, la percepción espacial y la comprensión de conceptos de geometría.
Esta actividad nos permite:
- fomentar la paciencia y la perseverancia (¡no siempre salen las figuras, y hay que insistir!)
- fomentar la conciencia de capacidad y competencia (es una técnica que se aprende. Unos tardamos más, otros menos, pero al final lo conseguimos)
- fomentar el desarrollo de la percepción viso-espacial (jugamos con dos y tres dimensiones)
- entrenar la motricidad fina (¡ay! Esas manos que a veces parecen patosas)
- entrenar la memoria (hay que acordarse de cómo hacer los pliegues para hacer una segunda figura más tarde)
- desarrollar la creatividad (siempre trabajamos con papel y lápiz, pero manipulando el papel vamos a tener más posibilidades de expresarnos)
- obtener un resultado artístico gratificante (se puede presumir del resultado obtenido).
Es por todo ello que consideramos interesante esta actividad, tando en rehabilitación neuropsicológica, como por puro placer. Se puede practicar solo, en grupo, en casa, en consulta, en el colegio… Sólo hacen falta unos trozos de papel y ganas de aprender.
Comentarios recientes